
Hace cuatro días que empezó el festival y ya ví algunas pelis. Pasé por algunas salas llenas y por otras completamente vacías. Mucha gente de prensa entre algunas caras conocidas y otras no tanto. El festival tiene eso, algo más de 160 películas para todos los gustos, para que nadie se queje.
Vi Labios de cristal, y fue un perfecto caso de sala vacía. La sinopsis me engañó por completo. La verdad es que es una película polaca que dura 100 minutos y no tiene un sólo diálogo. Aunque por momentos se me escapó una que otra risa, no puedo no decir que se basa desde el principio hasta el final en un exceso de escenas morbosas sin sentido alguno. Si algún valiente se anima a 100 minutos de silencio, tiene una cita con Lech Majewski el domingo a las 22 en la Alianza Francesa.
Dos casos totalmente diferentes fueron Suicide y What i´m looking for de Shelly Silver. La primera es una especie de diario personal, reforzado por imagenes de sociedades post capitalistas a las que huye la misma directora para reconstruir de algún modo su identidad y buscar una razón para continuar viviendo. Es una película tan oscura como exquisita. La voz en off de Shelly Silver nos habla de sexo, de incesto, de suicidio y de todos esos deseos ocultos que la llevan a reflexionar sobre el mismo sentido de la vida.
En la segunda el escenario se traslada a Manhattan. Una mujer camina por las calles con una cámara fotográfica en busca de historias, contacta gente por internet y coordina citas para fotografiarlos, pero siempre sin ir más lejos de eso. Ella sólo necesita una imagen silenciosa que revele lo que son ellos para armar el film, que no es sino un collage de imagenes que datan los encuentros y desencuentros en un espacio que inevitablemente traspasa lo público.
Mañana miercoles siete a las 20 en el Museo del Mar (Av. Colón 1114) pueden ver Suicide y What i´m looking for y charlar con la directora que estará presentando los films. Si se les complica por ser un día de semana, tienen una última oportunidad el domingo 11 a las 16.30 en el teatro Corrientes. Para mi gusto: ¡imperdible! he dicho.
Au revoir!